Mirando a la ventana una noche de Octubre me
di cuenta de que la luna es mas bella en ese mes, estaba mas triste que de
costumbre ya que sin darme cuenta sentí una gota caer sobre mi mano la cual
estaba tirando la ceniza del cigarrillo que había encendido.
Estaba a punto de dormir pero algo me lo impedía
no dejaba de pensar en lo que me había sucedido, en algunas ocasiones trataba
de justificarme diciendo que no recordaba lo que había pasado pero en seguida
me invadía el miedo y gritaba de terror al recordar mi arranque de locura.
Me quede inmóvil por algunos segundos y cada
que lo hacia una lagrima mas salía, asimilaba lo sucedido viendo hacia el vacío
y recordaba cada escena y cada vez que lo hacia al llegar al final todo se
borraba y no recordaba nada mas.
Encendí el segundo cigarrillo no se si por
miedo, nervios o alegría, y de nuevo me quede ahí sin hacer nada solo
recordando trazando cada segundo de ese día y cada vez era lo mismo:
Salía de casa a la hora acostumbrada, caminaba
el mismo trecho para llegar a la oficina, pasaba por los mismas casas, saludaba
a las mismas personas que ya se encontraban dejando a sus hijos en la escuela
vi a los pequeños agitar sus manos despidiéndose de sus padres, al vecino
paseando a su perro como todas las mañanas, solo algo era diferente, ese día
entre toda esa multitud estaba el, ahí parado esperándome para entablar una
conversación que yo hacia años había evitado, y como siempre lo único que hice
fue esquivarlo como muchas otras veces, pero esta vez algo le dio valor para
acercarse y agarrarme del brazo hasta llega a un lugar desierto. Con un tono
agitado solo decía una y otra vez, "me tienes que escuchar",
"tienes que entender".
Pero ya mi miedo era demasiado, medio a que el
regresara a hacer lo mismo, a que sus palabras se convirtieran en golpes y mis oídos
en un saco de box, a que de nuevo se convirtieran en gritos, de aguatar ofensas
por no hacer lo que el deseaba y solo se me ocurrió correr, pero corrí hacia
una dirección equivocada porque cada vez me hundía mas y mas en el bosque al
que el me había llevado a la fuerza, entre mas corría mas se acercaba era como
una película de terror, mis piernas ya no reaccionaban o tal vez era mucho mi
miedo que no me daba cuenta que estaba paralizada, cuando menos se lo espero y
sin hacerme nada yo ya estaba encima de el.........
Y ahí terminaba, no recordaba nada mas, solo
que estaba en mi cuarto observando la luna de octubre con una gota en mi mano
que a la vez sostenía un cigarrillo que acababa de encender y al verme al
espejo veía que alguien que se parecía a mi empapada en sangre......